Ley de la conservación de la materia

En cualquier disciplina de las ciencias naturales, la ley de la conservación de la materia o también denominada ley de la conservación de la masa es una regla fundamental. De manera independiente fue creada en 1748 por Lomonosov y en 1785 por Lavoisier, por ello también se la conoce por el nombre de la ley de Lavoisier.

Se define como “En el momento que existe una reacción química estándar, la masa sigue siendo constante, por lo tanto la masa que se consume de los reactivos es completamente igual a la masa que se obtiene de los productos”. Sin embargo, la masa si que cambia de manera sutil cuando existen reacciones nucleares, por tanto en el resultado de las sumas de las masas hay que prever la equivalencia entre la masa y la energía. Para el correcto entendimiento de la química esta ley es imprescindible para comprenderla.

Previamente a los científicos que descubrieron esta ley, en 1679, los experimentos realizados por Robert Boyle daban opuestos resultados, Boyle notó un incremento de peso en diferentes metales tanto previamente como posteriormente a la oxidación de éstos. Estos ensayos se realizaban en recipientes abiertos.

ley de la conservacion de la materia

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En el siglo XVIII, los químicos de aquella época tenían un gran problema con la combustión, es por este motivo que Lavoisier se inició en este campo trabajando en un ensayo sobre como optimizar el alumbrado público de la capital francesa. Experimentó que al tener plomo y estaño completamente sellados en un recipiente y con una pequeña cantidad de aire, y calentarlos, estos metales mostraban una capa calcinada en un tiempo determinado, y descubrió como la masa era la misma que antes de iniciar el proceso. Es decir si el metal había aumentado su masa en el proceso de calcinación, era claro que algo se había perdido en el recipiente en la misma cantidad, y el aire era ese algo que se había perdido.

De este modo, para que Lavoisier formulara la ley de la conservación de la materia, pudo concluir que un metal calcinado no daba como solución la pérdida del extraño flogisto, todo lo contrario, demostró que había una ganancia, es decir una parte de aire. A través de diferentes ensayos y experimentos se llegó a la conclusión que si contamos con las sustancias que hacen falta para una reacción química y de todos los productos que se forman con ella, nunca cambia la masa. Por tanto esta es como se conoce la ley de la conservación de la masa: “En cualquier reacción química la masa es constante, es decir, la masa total de los reactivos tiene que ser igual  a la masa total de los productos”.

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